14.10.05

Guti

Guti ha afirmado que nunca se habría ido al Atleti.

Este pasado verano el presidente del Atleti mostró un enorme interés en el jugador del Madrid. El interés se tradujo en una oferta más o menos firme o más o menos de tanteo por la cual se iba a ofrecer una millonada al centrocampista para que viniera al Calderón.

Finalmente Bianchi dijo que no le interesaba Guti, y Toni coincidió plenamente con el entrenador. No se sabe muy bien si el comentario de Guti de "al Atleti te vas tú" fue antes o después, pero el caso es que en vísperas del derby Guti vuelve a afirmar que nunca se habría ido al Atleti.

Esto para el que no sepa de qué va el cuento.

Guti es un gran jugador. Nadie va a discutirlo. Tiene muchísima técnica, una gran visión de juego y sería titular en la mayoría de los equipos de Primera y en muchos de los equipos europeos de nivel. Las cosas son como son.

Pero Guti no tiene sangre. Ni cabeza. Osea, que no es un jugador para el Atleti.

Guti no tiene sangre significa que carece del espíritu que diferencia a los buenos jugadores de los jugadores que destacan. Prefiere ser suplente en el Madrid que jugar en otro equipo. Me imagino que para un vikingo de pro eso es un orgullo, aunque yo creo que es más una excusa. Si se le compara con Figo, que en ocaso de su carrera prefiere asumir un reto que le permita jugar y ganar en el campo antes de ver como sus compañeros ganan títulos con él en el banquillo, entenderemos la diferencia entre un campeón y un comodón. Y eso es lo que es Guti.

Sí, claro, Guti protesta porque no está en la selección. Guti protesta porque no juega. Guti, básicamente protesta. Cuando juega lo suele hacer muy bien, lo que le anima a seguir protestando. Al final, el resultado es que protesta más que juega. Protestar está bien, pero si lo que quieres es jugar, chaval, vete al Valencia, al Depor, al Liverpool o al Mónaco.

Guti no tiene cabeza porque sencillamente la dedica a protestar. La infinita paciencia que le demuestran los árbitros es sorprendente. Si le hacen una falta, se gira a protestar si no la pitan y se olvida del balón y del juego. Si la falta se la hacen a un compañero, es el primero en protestar. Si el árbitro no le hace caso, se toma la justicia por su mano de manera tan evidente y absurda que lo normal es que le expulsen. Guti juega como un superclase con una mentalidad de un niño caprichoso de quince años.

Es decir, no encaja en el Atleti.

Este año, el gran acierto ha sido Petrov. Es un gran jugador, sí, pero además tiene las virtudes que arrastran a la afición y al público. Es un ganador. Es luchador. Tiene hambre de títulos y tiene mala leche.

Guti por el contrario no tiene ninguna de esas virtudes. Unicamente arrastra a las peluqueras y a aquellos que como él han sucumbido a la moda y a los espejos.

Me alegro que Bianchi diera preferencia a reforzar otras posiciones.

Guti no quería venir. Nosotros tampoco queríamos que viniese.
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